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Jefe o Gefe. Tú eliges quién quieres ser

No es ningún secreto que la figura del jefe ha existido desde siempre y que perdurará hasta en el último negocio presente en la faz de la Tierra. Tal vez ¡incluso más allá en el vasto universo!

Sin embargo, aunque el jefe sea una constante en cualquier estructura empresarial, su posición es tan necesaria como delicada. ¿Por qué? ¿A caso puede ser difícil ser jefe?. Pues sí, queridos amigos, ya lo decía el escritor James Hunter: «Liderar no es mandar, liderar es servir».

¡Espera un momento! Entonces, ¿cómo debe ser un buen jefe? La respuesta es más simple de lo que parece.

Puedes ser jefe… o puedes ser líder.

En esta premisa, es donde entra en la ecuación la figura del “Gefe”, también conocidos como Gestores de la Felicidad. Esta figura, se aleja del líder tradicional o jefe, que impone y que es amante del “tú, haz esto” para acercarse a un líder fan del “vamos a hacer esto juntos”, que guía a su equipo hacia el éxito a través de la motivación y la colaboración.

Si tenemos en cuenta el hecho de que el éxito de una empresa depende de la felicidad laboral de los empleados, de cómo se sienten dentro de la organización, del reconocimiento a su trabajo y de las relaciones tanto con su equipo como con los directivos. Los nuevos líderes, o, mejor dicho, los «Gefes», tienen una actitud que genera beneficios a largo plazo para la empresa. Por ello, esta figura está siendo la protagonista de toda una revolución dentro del liderazgo de equipos en las empresas.

Entonces, ¿qué tendría que cambiar un jefe para convertirse en “Gefe”?

¡Muy buena pregunta! Aquí os dejamos algunos de las características básicas del comportamiento de un gestor de la felicidad:

  • Reconocimiento: estos líderes se sienten afortunados de hacer crecer a su empresa y reconocen lo valioso de las aportaciones de su equipo para ello, incluso cuando los resultados no son los esperados.
  • Confianza: El jefe busca el respeto de sus subordinados a través del poder que su posición le otorga. Por el contrario, el gefe se acerca a los trabajadores, establece una relación de confianza y gana su estima mediante su carisma.
  • Resolución: son personas que buscan soluciones a través de un trato cercano, colaborativo y empático. Se involucra activamente en el proyecto y se convierte en una parte integral del equipo: «¡Hagamos esto juntos!». Además, consideran los errores oportunidades para aprender y mejorar.
  • Flexibilidad: no se rigen por las reglas laborales tradicionales, como horarios rígidos o procedimientos inflexibles. En cambio, creen en el trabajo por proyectos y objetivos, valoran la autonomía, respetan diferentes formas de trabajo, están abiertos a nuevas ideas y fomentan la innovación.
  • Enseñanza: El jefe se limita a supervisar el trabajo de su equipo desde una distancia segura, siempre pendiente de señalar posibles fallos. Por otro lado, el líder se involucra activamente, trabaja codo a codo con los empleados y utiliza su conocimiento para enseñarles técnicas que mejoren su desempeño.

Así que, ¿qué líder eliges ser? ¿Un jefe o un Gefe? La decisión está en tus manos. ¡Elige sabiamente y lleva a tu equipo y a tu empresa al éxito!

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