Cuestiona lo evidente: 12 ejemplos para superar tu bloqueo creativo

Cuestiona lo evidente: 12 ejemplos para superar tu bloqueo creativo

Todo iba bien hasta que ocurrió. De repente, fue como si el flujo de ideas se hubiera secado de golpe: todas aquellas ocurrencias burbujeantes e iniciativas chispeantes de vida y color se quedaron congeladas en un blanco y negro infinito. El proceso comenzó viento en popa, pero en un instante se quedó atascado en un bloqueo creativo tan aburrido como peligroso.

Hoy en día, la creatividad es una condición sine qua non para cualquier trabajo. Hablamos de la capacidad de desarrollar conceptos innovadores y sorprendentes, de hallar caminos inexplorados por los que transitar y de descubrir nuevos modos de ver la realidad. Este conjunto de habilidades no son patrimonio exclusivo de pintores, escritores o diseñadores: en el mundo laboral que nos rodea, ser creativo es la base de todo empleo.

Por eso una situación como la descrita en el primer párrafo es tan frustrante. Un bloqueo creativo le puede ocurrir a cualquiera, pero existen modos de escapar de ahí. Para ello, lo primero es entrar en un estado mental libre de prejuicios. Recordemos aquella frase del pintor Pablo Picasso: “cada niño es un artista, el problema es seguir siéndolo cuando creces”.

EDPyN Creatividad bloqueo creativo

Por ello, para afrontar el conjunto de píldoras pensadas para estimular la imaginación que hemos reunido a continuación, es necesario que dejes los prejuicios atrás y te sumerjas en ellas con la inocencia del niño que tiene ante sí todo el mundo por descubrir. Sin vergüenza ni sentido del ridículo:

  • Las sillas solo sirven para sentarse, ¿o no?
  • Diseña mentalmente un invento que no sirva para nada.
  • Escribe algo sinestésico: una frase que sepa a césped de domingo o una noticia que huela a color azul, por ejemplo.
  • ¿Recuerdas la última película que has visto? Ahora conviértela en un relato de detectives.
  • Viaja en metro y escucha. El experto en estrategias e innovación Mike Brown lo llama crowdspiration, pero no deja de ser asomarse a retazos de vida.
  • Finge que eres un pastelero, un prestigioso cirujano o un vampiro, ¿cómo afrontarías tu situación?
  • Imagina una cascada.
  • Abre un libro al azar y lee una frase cualquiera. Repite el proceso con otro libro y trata de conectar las dos frases.
  • Pregúntale a tu prima, o a tu panadero. A cualquiera que no tenga ni idea de la disciplina en la que te encuentras atascado.
  • ¿Por qué los macarrones están huecos?
  • Divide tu proyecto en partes y juega con ellas: ¿qué pasa si eliminas una? ¿O si combinas dos?
  • Auto-imponte una regla arbitraria: los límites fuerzan la creatividad, así que ¿qué pasaría si no pudieras usar el color verde? ¿o si…?

Por último, recuerda que no conviene aferrarse a la primera idea que pase por tu cabeza: eso –como explica aquí Marcel Gratacós- constituye una necesidad de autoafirmación, de creer que uno es tan rápido y eficaz que con un solo pensamiento es capaz de encontrar una magnífica solución. No tengas prisa: el bloqueo creativo es solo una fase de la que más tarde o más temprano lograrás salir.

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